La verdad, Regina José Galindo

El 21 de noviembre de 2013, en el Centro Cultural de España de Guatemala, Regina José Galindo lee durante una hora testimonios de sobrevivientes del conflicto armado en Guatemala. Mientras lo hace, un dentista intenta silenciarla inyectándole anestesia en la boca varias veces. (Duración del video: una hora y 10 minutos. Advertencia: Los testimonios leídos son muy gráficos).

Regina José lee durante una hora testimonios de sobrevivientes. Dolor tras dolor. Pensé que en una hora pueden leerse todos esos testimonios y aún así, estar apenas viendo la punta del iceberg del terror de aquellos días. ¿Cuántas horas tomaría leer todos los testimonios del horror en Guatemala? ¿Y si le juntáramos los testimonios del horror en El Salvador? ¿Los de toda Centroamérica, los de Latino América? ¿Los de las Guerras Mundiales, los conflictos del Medio Oriente, de África? ¿Cuánto tiempo tardaríamos en leer las historias de horror del mundo, las historias del horror del humano contra el humano? Quizás no haríamos otra cosa, todo el día, todos los días, más que leer/hablar/testimoniar sobre el horror.

Anestesia para no hablar, para callar. ¿De cuántas maneras nos anestesia el sistema a diario para que no hablemos, para que no levantemos la voz, para que no hablemos claro, para que no digamos la verdad? ¿Con qué nos anestesian para que no pensemos ni sintamos ni nos conmovamos con el dolor ajeno, para que no nos duela ni nuestro propio dolor? ¿Qué tan genuino es nuestro intento por hablar/denunciar cuando tenemos la boca llena de algodones? ¿Cuántas dosis son necesarias para adormecernos? ¿Pocas, muchas? ¿Nos anestesian hasta matarnos o somos resistentes a la anestesia y seguimos sintiendo el dolor, aunque nadie nos crea?

El murmullo de una boca anestesiada, cuyas palabras apenas se entienden. Pienso en el proceso inverso: en la vivencia del dolor, en la necesidad del silencio para digerir el dolor, para darle nombre, para definirlo, para hacer un rompecabezas entre palabras y sentimientos, para encontrar las palabras que expresen todos los matices del dolor. El dolor que poco a poco va naciendo y definiéndose en palabras que, al comienzo, son un murmullo, palabras sueltas para conformar el testimonio de la verdad individual, en el necesario bálsamo inicial del silencio y el olvido. En la memoria de los hechos que arrastra sobre la playa de nuestro presente la escoria de nuestros peores recuerdos.

“No importa qué tanto intenten callarnos. La verdad está ahí. Nadie podrá silenciarla”, dice Regina José en el correo donde comparte el video.

Regina José habla e intenta ser callada, aunque sigue hablando hasta donde dan la voz y las palabras. De esa manera, viaja desde el presente hasta el pasado, desde la voz hasta el silencio, desde el bienestar hasta el dolor, atravesando el proceso inverso de los sobrevivientes: del dolor, del silencio, del murmullo hacia la voz que habla con claridad, que dice sin miedo. Olvido, silencio, memoria, recuerdo, palabra.

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4 thoughts on “La verdad, Regina José Galindo

  1. Jacinta, que excelente tu escrito sobre la presentación de Regina Galindo. Extraordinario! Abrazos con el cariño de siempre, Carolina

    > El 19/12/2013, a las 11:47, Jacintario escribió: > > >

    • Gracias Carolina. Fueron las reflexiones que me quedaron zumbando en la cabeza después de ver el video del performance. No me lo he podido quitar de la cabeza. Es en apariencia algo sencillo lo que ella hizo, pero pega duro. Abrazo fuerte.

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